Realidad Extendida (XR) y el Aprendizaje Inmersivo: La Nueva Frontera del Aula

12 mayo, 2026
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La educación chilena ha cruzado el umbral de lo físico. El Instituto Milenio MISTRALL ha presentado los resultados de su programa «Aulas Inmersivas», donde la Realidad Extendida (XR) —que combina realidad virtual, aumentada y mixta— se utiliza no como un juego, sino como un laboratorio de literacidad avanzada. En colaboración con las facultades de ingeniería y educación de la PUCV y la UC, el instituto ha diseñado entornos donde el lenguaje cobra vida.

El Concepto de «Presencia Cognitiva»

A diferencia de ver un video en una pantalla plana, la XR permite lo que los investigadores de MISTRALL llaman «presencia cognitiva». En estos entornos, un estudiante de secundaria puede «viajar» al interior de una célula o a una asamblea en la Antigua Roma. El desafío de literacidad aquí es doble: el alumno debe procesar información espacial compleja y, al mismo tiempo, interpretar textos y diálogos en un contexto de alta carga sensorial.

«No se trata solo de ver el Coliseo; se trata de que el estudiante sea capaz de leer un discurso de Cicerón en ese entorno y entender las sutilezas de la retórica y el poder», explica el Dr. Ignacio Silva, especialista en entornos digitales de MISTRALL. Los datos del instituto indican que el aprendizaje en entornos XR aumenta la retención de vocabulario técnico en un 45% en comparación con los métodos de lectura tradicional, ya que el cerebro asocia la palabra con una experiencia sensorial y espacial profunda.

Inclusión y Accesibilidad: Rompiendo las Barreras Geográficas

Uno de los puntos más destacados de este reportaje es el uso de la XR para la equidad. MISTRALL ha implementado «Campus Virtuales» que permiten a estudiantes de zonas extremas de Chile, desde Visviri hasta Puerto Williams, acceder a las mismas clases magistrales y laboratorios de alta fidelidad que se encuentran en Santiago.

Gracias al apoyo de la Universidad Austral de Chile, se han desarrollado simulaciones de ecosistemas subantárticos donde los estudiantes practican la literacidad científica, redactando informes de observación en tiempo real dentro de un entorno virtual que replica exactamente las condiciones climáticas del sur. Esto elimina el costo de traslado y equipo, democratizando el acceso a la ciencia de alto nivel. MISTRALL sostiene que, en 2026, la ubicación geográfica ya no debe ser un techo para el talento académico.